Zurbarán Abogados nace como firma en enero de 2019, resultado del nuevo proyecto profesional emprendido por sus socios fundadores, Ricardo Astorga y José Manuel García-Quílez. Gracias al reconocido prestigio de sus socios y profesionales, la firma se ha consolidado como uno de los despachos de referencia a nivel nacional, con sedes en Madrid y Sevilla.
La excelencia técnica y la profundidad en el análisis jurídico constituyen dos de las señas de identidad del despacho, a las que se suma una marcada proactividad en la búsqueda de la solución más adecuada para cada caso. Para ello, Zurbarán Abogados cuenta con un equipo de profesionales altamente cualificados en las principales ramas del Derecho, lo que permite ofrecer un asesoramiento integral del más alto nivel.
Prueba de ello es el reconocimiento continuado que la firma recibe por parte de Chambers Global, uno de los directorios jurídicos más prestigiosos a nivel internacional. Zurbarán Abogados figura de forma destacada en las categorías de Corporate/M&A – Mid-Market y Litigation, distinción que se extiende a título individual a los socios responsables de ambas áreas, Ricardo Astorga y José Manuel García-Quílez.
Se trata de un logro especialmente significativo, ya que este tipo de reconocimientos resultan excepcionales, lo que evidencia la solidez y proyección de un proyecto que, año tras año, se sitúa entre los referentes del panorama jurídico español.
Junto a su vocación de servicio, la firma se distingue por un firme compromiso con la generación y divulgación del conocimiento jurídico, orientado a impulsar el talento de las nuevas generaciones de juristas.
Así, buena parte de sus socios y profesionales colaboran activamente como docentes en universidades e instituciones de referencia como la Universidad Pablo de Olavide (UPO), la Universidad de Sevilla (US), la Universidad Loyola Andalucía o el Instituto de Estudios Cajasol, cuyo Máster en Asesoría Jurídica de Empresas se imparte bajo la dirección de Ricardo Astorga.
Asimismo, Zurbarán Abogados colabora con la Fundación Pro Bono, con el propósito de facilitar el acceso al Derecho y a la Justicia a organizaciones sociales que, de otro modo, no podrían contar con servicios jurídicos especializados.


